Marisol Carmona, Talent Sourcer en DataArt
¿Mala madre, pero trabajadora ejemplar? ¿O empleada correcta y mamá del año? Quizás crecimos pensando que si realizábamos progresos a nivel profesional esto tendría repercusiones negativas en la crianza de nuestros hijos. Sin embargo, no considerábamos que una madre infeliz con su carrera también lo sería al llegar a su hogar… Entonces, ¿cómo tomar decisiones importantes en el plano laboral y no culparnos como mamás en el intento?
¡Hola, colegas de DataArt! ¿Cómo están? Soy Marisol Carmona, Talent Sourcer en DataArt, psicóloga hace más de ocho años y madre de Perseo (2). Mis amigos y familia me dicen “Sol”, y mi hijo “MA, MAMÁ, MAMÁAA”. Sí, pareciera ser necesario decirlo tres veces seguidas o aún más…
Siempre me preocupé por llevar una carrera y vida laboral activa y dinámica, incluso la prioricé en el pasado ante mis relaciones vinculares. Es que creía que ser madre iba a sesgarme solo a ser definida por ese concepto. Sin embargo, fue todo lo contrario: quien me impulsa a seguir creciendo y desarrollarme es mi hijo. Sin dudas, es mi fuente de inspiración y mi motor para arrancar.
Cuando leí la iniciativa de escribir artículos, me pareció interesante plantear la temática de la maternidad y el trabajo: ese balance entre la vida y el empleo que debemos realizar todos, especialmente quienes somos madres de niños pequeños.
Mundo IT
Gracias a la virtualidad y al trabajo remoto, hoy en día más working moms podemos desarrollarnos y crecer en el plano laboral sin perdernos hitos en el crecimiento de nuestros retoños.
Como sourcer, le dedico muchas horas a estar frente a la computadora reclutando candidatos de diferentes tecnologías; contesto mensajes fuera de horario, ¡hasta los fines de semana! Siempre priorizo e intento brindar tiempo de calidad a mi trabajo, como así también busco desenvolverme en mi hogar con mi hijo.
Gracias al apoyo de mi compañero, quien acompaña y añora mi crecimiento (tanto o más que yo), intento día a día poder dedicarles momentos especiales a ambos.
El mundo IT nos invita a capacitarnos de forma continua, porque la ciencia avanza y no para, no podemos quedarnos quietos. Para ofrecerles el mejor servicio a nuestros clientes y conformar el mejor team para nuestros proyectos, es necesario estar actualizados y conocer las nuevas tecnologías que nos atraviesan.

El rol de las mujeres ya no se restringe al ámbito del hogar, como tampoco el de los hombres únicamente al plano laboral. Siempre asocié todo lo relacionado a la “informática”, con conceptos puramente vinculados al género masculino.
Pero cada vez somos más las mujeres que nos insertamos en el mercado laboral Tech y esto, sin dudas, dio lugar a cambios significativos en las ideologías de los equipos y sus respectivos líderes.
En ese sentido, comprendí que ser madre no me categorizó ni me alejó de mis ideales profesionales, sino que -por el contrario- me brindó herramientas nuevas y una gran responsabilidad de predicar con el ejemplo.
Todavía hay madres que deben delegar sus obligaciones, abandonar su carrera profesional por no poder conciliarla con su maternidad o están dispuestas a posponer este deseo para lograr sus objetivos profesionales por miedo a no poder concretarlos después.
Buscar un espacio adecuado
¡Vengo a contarles que el equilibrio entre la maternidad y el desarrollo profesional existe! Una madre puede ser igual de funcional que cualquier otra mujer u hombre en el equipo. Y la compañía en la cual una se desempeña cumple un rol fundamental en este punto.
Encontrar un espacio donde respeten tus tiempos, exista la flexibilidad, te sientas valorada y, a su vez, te impulsen a ser mejor cada día es clave para establecer ese equilibrio.

DataArt es una compañía global en la que más del 30% de sus trabajadores son mujeres, y varias de ellas también madres. De lunes a viernes realizamos malabares entre pañales; cursos y webinars para capacitarnos; la ‘viandita’ del jardín y, por supuesto, nuestras calls periódicas con el team.
“La pandemia inició justo en el momento en que debía volver al trabajo luego de la licencia por maternidad -recordó Celeste Gentilini, Head of DataArt distributed Latam Region y madre de Félix (2)-. Mi hijo era muy chiquito y por las circunstancias del momento no pudimos contar con ayuda en casa, con lo cual tocó hacer malabares: trabajar y cuidarlo al mismo tiempo”.
“¡El apoyo, tanto de DataArt como de mis compañeros (siempre ofreciendo su ayuda), fue esencial para sobrellevar el momento de la mejor manera! Incluso en ese periodo me ofrecieron liderar las locaciones remotas de Latam, que significó -y aún significa- uno de los mayores desafíos de mi carrera”, remarcó.

En ese sentido, Celeste reflexionó: “¿Cuál creo que es la clave para equilibrar la maternidad con las exigencias laborales? Trabajar en una compañía empática, que sabe que la vida familiar siempre se mezcla con las tareas laborales”.
Hijos de madres trabajadoras
¿Cuántas veces tuvimos que presenciar reuniones con nuestros hijos a upa? ¿Cuántas veces respondimos mensajes mientras estábamos en la plaza?
Cuando me enteré de la llegada de mi bebé, necesitaba saberlo todo y fue así que comencé a investigar. En uno de los tantos textos que leí, recuerdo que se planteaban cuáles eran los beneficios de los hijos de madres trabajadoras.
Hoy, luego de más de dos años y al tomar la decisión de insertarme en el mercado laboral IT, no pude evitar plantearme las consecuencias que esto podría llegar a tener para mi bebé.
Fui criada por dos padres que trabajaban muchas horas, y aún hoy mi padre continúa haciéndolo. Siempre me inculcaron al trabajo como premisa para poder forjar un futuro. Por supuesto, siendo niña no siempre lo comprendí y tuve muchos reclamos para con ellos. Incluso hasta llegué a envidiar a mis compañeras que podían estar con sus mamás 24/7.

Esperaba con ansías que llegara el fin de semana para poder desayunar con mi mamá y quizás ir a dar una vuelta al centro con mi papá. O, simplemente, disfrutaba de estar con ellos sin que nos corriera el reloj… Disfrutaba de ir a visitarlos a sus trabajos y me ayudaba un poco a entender y justificar las horas que no estaban en casa.
¿A dónde quiero llegar con este mini relato de mi niñez? En mi experiencia, el sacrificio de mis padres forjó en gran parte la persona que soy hoy y los valores con los cuales me manejo. Quizás extrañarlos tanto de lunes a viernes me hizo apreciar y disfrutar más los momentos con ellos, los fines de semana o las cenas todos juntos.
Hoy intento inculcarle lo mismo a mi hijo: “Aunque mamá tenga que trabajar muchas horas, siempre priorizará brindarte el tiempo que pueda. El mismo será de calidad y lo aprovecharemos al máximo”.
Para Mariana Lappado -Regional Recruiter en DataArt y madre de Candelaria (16), Matías (13) y Tomás (9)- siempre fue un “gran desafío” compatibilizar la vida profesional y laboral con su rol como madre, y sentir que no descuidaba ningún aspecto.

“Claramente cuando los niños son pequeños es mayor la demanda de la presencia y el maternaje directo. De todas formas, ellos siempre nos necesitan más allá de que estén más grandes -como los míos- y algo más independientes”, aseguró.
En ese eje, consideró que poder trabajar en tecnología y de manera remota fue "un gran beneficio” para ella. “Me ha permitido estar más presente en mi hogar y supervisar ciertos temas vinculados a los niños mientras trabajo”.
“A veces en esta realidad, la vida profesional y privada terminan ‘entreverándose’ un poco y los límites entre ambas se desdibujan. Pero sin dudas es un placer poder encontrar cierto equilibrio y tener la flexibilidad de acompañar de cerca el crecimiento de nuestros hijos, mientras que uno no descuida sus responsabilidades laborales”, afirmó Mariana.

Para mí, el mayor desafío a la hora de equilibrar el crecimiento profesional dentro del mundo IT y la maternidad es manejar la culpa que nos generan las decisiones importantes. Si mi hijo está enfermo y necesita a su madre, permitirme dedicarle ese tiempo; como así también aprender a delegar obligaciones en casa y comprender cuando algunas situaciones del trabajo son prioritarias.
Parte de comenzar a establecer este equilibrio es admitir que nuestra vida es una e indefectiblemente lo personal y laboral siempre estarán vinculados, y las acciones en uno de estos aspectos tendrá repercusiones en el otro.
Contexto laboral y familiar
Nadie dijo que fuera fácil, pero creo que más allá de las habilidades técnicas y la experiencia que podamos tener, los buenos resultados en nuestra carrera son consecuencia de la disciplina, la perseverancia y la actitud con la que encaremos nuestros proyectos.
Tener el deseo de generar algún cambio, con una visión de futuro y poder focalizarnos en el logro de nuestros objetivos no sería posible sin un contexto laboral que priorice el trabajo en equipo y, por supuesto, una familia que te apoye...
Quizás una mamá del otro lado sienta algo similar o, por el contrario, algo totalmente diferente. Pero, de cualquier manera, luego de haber leído nuestros relatos me gustaría que te plantees: ¿cuál crees que es la clave para lograr ese balance como madre y profesional en el mundo IT?









